económica · histórica
Cómo se captura lo común (y qué lo ha salvado)
Antes de soltar sus fanzines, la casa estudió cómo, en la historia, cosas que eran de todos terminaron siendo de alguien. No es un panfleto: cada patrón trae también lo que absuelve. Lo que importa es la mecánica, cómo exactamente se capturó algo, para no dejarle esa puerta abierta a nadie.
Cómo leer las fuentes. Las que tienen enlace se abrieron o confirmaron durante la investigación (10 de octubre de 2026). Las marcadas † son referencias conocidas citadas de memoria, sin abrir ese día: verificables, pero no cotejadas. Si dice «sin verificar», tómalo como pista, no como hecho.
Parte 1 · Los patrones de captura
1. El cercamiento
Cómo funciona: lo que se usaba en común sin papel (pastos, bosques, leña) se vuelve propiedad privada con cerca y título. El papel lo da el Estado; el uso de siempre no tiene papel con qué defenderse.
- Inglaterra, 1604–1914: más de 5.200 leyes de cercamiento, unos 6,8 millones de acres, poco más de una quinta parte del país. Quien solo tenía derecho de uso (pastar una vaca, recoger leña) recibía poco o nada. (Parlamento del Reino Unido, Enclosing the land)
Lo que absuelve: los historiadores siguen divididos sobre cuánta gente expulsó, y subió la productividad. Y la famosa «tragedia de los comunes» (que lo común siempre se arruina) fue refutada en su generalidad (Garrett Hardin la formuló en Science 162, 1968 †): Elinor Ostrom, Nobel de Economía 2009, mostró que los comunes duran cuando tienen reglas propias, límites claros, vigilancia y sanciones graduales (Governing the Commons, 1990 †). El jurista James Boyle llamó a la propiedad intelectual expandida «el segundo cercamiento» (Law and Contemporary Problems 66, 2003 †).
Lección: el uso sin registro escrito pierde contra quien registra. Lo que no queda escrito y fechado lo puede reclamar otro.
2. El plazo que se alarga hacia atrás
Cómo funciona: se alarga la duración del derecho de autor también para obras ya hechas; el dominio público no se achica de golpe: deja de recibir.
- Estados Unidos, 1998: una ley subió el plazo a vida + 70 años y lo aplicó a obras existentes. Le dijeron «la ley de protección de Mickey Mouse», porque Steamboat Willie (1928) iba a liberarse en 2004. Entre 1999 y 2018 ninguna obra publicada allá entró al dominio público por vencimiento; el ratón se liberó el 1 de enero de 2024 †. La Corte Suprema validó la ley en 2003 (Eldred v. Ashcroft) †; el abogado Lawrence Lessig perdió el caso, y de esa derrota nació el impulso de Creative Commons: si la ley no deja crecer el dominio público, que los autores lo hagan crecer a mano.
- Colombia: vida del autor + 80 años (Ley 23 de 1982, art. 11).
Lo que absuelve: el argumento de herederos e inversión es real, y Disney mismo vive de cuentos del dominio público (Grimm, Andersen, Collodi) †. El problema no es que haya plazo: es cambiar las reglas hacia atrás.
Lección: no esperes al vencimiento. El dominio público que no llega por ley, dáselo tú, por acto propio y fechado.
3. Abrazar, extender, extinguir
Cómo funciona: adoptas un estándar abierto que la gente ya usa, le agregas cosas que solo funcionan en tu versión, y cuando todos dependen de tus agregados, cortas.
- Google Talk y XMPP: el chat de Google hablaba un protocolo abierto y se comunicaba con otros servidores. El 15 de mayo de 2013, al lanzar Hangouts, cortó esa conexión: millones quedaron en un jardín cerrado. (TidBITS; EFF)
- Microsoft y Java (1996–2001): distribuyó una versión con extensiones incompatibles; hubo demanda y arreglo †. La frase «embrace, extend and extinguish» aparece en el juicio antimonopolio de esos años †.
Lo que absuelve: RSS no murió con el cierre del lector de Google: el podcasting entero corre sobre RSS †, justo porque nadie lo poseía. XMPP sigue vivo.
Lección: quien acapara el uso de algo abierto puede cortarlo; sobrevive el formato que cualquiera puede leer sin pedirle permiso a nadie.
4. La plataforma que se traga a la comunidad
Cómo funciona: la plataforma da alcance y comodidad; la comunidad se muda; los archivos viven en el servidor de otro; un día cambia el dueño o la política, y la comunidad pierde su casa y su memoria.
- GeoCities: comprada en 1999, cerrada en octubre de 2009. Lo que sobrevivió lo rescataron voluntarios (cerca de 1 TB) y el Internet Archive. (Archive Team)
- MySpace: en 2019 reconoció que una «migración de servidores» perdió la música subida entre 2003 y 2015, unos 50 millones de canciones de unos 14 millones de artistas: «no hay manera de recuperarlas». (The Fader; Rolling Stone)
- Tumblr: en diciembre de 2018 prohibió el contenido adulto; las visitas cayeron de unos 521 a unos 370 millones mensuales en dos meses. El desnudo artístico cayó con todo lo demás, porque el filtro no distingue. (Statista)
Lo que absuelve: las plataformas sí dieron alcance real a gente que nunca lo habría tenido. El daño no es la plataforma: es no tener copia propia ni salida.
Lección: la comunidad tiene que poder irse con todo en cualquier momento. Si la única copia está en el servidor de otro, el dueño es el servidor.
5. El cambio de licencia
Cómo funciona: una empresa crece con licencia abierta, se queda con todos los derechos (pidiendo a quienes aportan que se los cedan), y cuando otro gana plata con el software, cierra las versiones futuras.
- Terraform (2023): pasó de licencia libre a una restringida; la comunidad bifurcó y nació OpenTofu, aceptado por la Linux Foundation en semanas. (Spacelift)
- Redis (2024): cerró su licencia; nació Valkey; en 2025 Redis volvió a ofrecer una licencia libre. (The Register)
- Elasticsearch: cerró en 2021, volvió a ofrecer licencia libre en 2024. (AlternativeTo)
Lo que absuelve: el problema que señalaban es real: las grandes nubes cobraban sobre trabajo ajeno y aportaban poco. Y dos de cuatro casos estudiados volvieron a lo libre: la copia libre disciplinó al dueño.
Lección: el cambio lo hace quien concentra todos los derechos. Con CC0 no hay dueño que pueda cerrar lo ya publicado.
6. La marca: el nombre se privatiza aunque la obra sea libre
Cómo funciona: el derecho de autor protege la obra; la marca protege el nombre en el comercio. Liberar la obra no libera el nombre.
- «Linux»: en 1995 William Della Croce registró el nombre en Estados Unidos y empezó a cobrar regalías. La comunidad lo impugnó y en 1997 la marca pasó a Linus Torvalds, creador del sistema; desde entonces la cuida una institución propia. La comunidad tuvo que registrar el nombre para que nadie más pudiera. (Linux Journal)
- «Día de los Muertos»: en 2013 Disney pidió registrarlo para la película que sería Coco; lo retiró tras una petición de más de 21.000 firmas y una caricatura de Lalo Alcaraz. (CNN)
- «Open source»: no se pudo registrar porque la oficina de marcas lo consideró descriptivo. Lo que describe no se puede apropiar, ni por los buenos ni por los malos. (Tech Monitor)
Lo que absuelve: la marca también protege al público del fraude («esto no es el original»). Es un cuchillo que corta para los dos lados.
Lección: el nombre de una colección libre es lo único que CC0 no libera y que otro puede encerrar. Hay que decidir a propósito qué hacer con él.
7. La patente sobre lo que ya existía
Cómo funciona: alguien patenta algo que una comunidad conoce hace siglos; como estaba en la oralidad o en idiomas que el examinador no lee, la oficina «no lo encuentra» y lo da por nuevo.
- Neem: Vandana Shiva, entre otras, se opuso en 1995 a una patente europea sobre su uso como fungicida; se revocó en 2000 (GRAIN).
- Cúrcuma (1995): patentaron en EE. UU. su uso para cicatrizar heridas. India la impugnó con 32 referencias, algunas de más de cien años en sánscrito, urdu e hindi; se revocó en 1997. La publicación previa la tumbó. (Down To Earth)
- Ayahuasca (1986): patentaron una supuesta variedad. Organizaciones indígenas amazónicas pidieron reexamen en 1999 y la anularon, pero luego la restablecieron hasta su vencimiento en 2003. Aquí lo conocido no alcanzó: lo sagrado y oral no estaba en el formato que el examinador acepta. (GRAIN)
Lo que absuelve: las oficinas no son malvadas; son ciegas a lo que no está publicado donde buscan.
Lección: no basta con que algo sea viejo y conocido: tiene que estar publicado, fechado y encontrable.
8. La captura académica
Cómo funciona: investigadores escriben y revisan gratis (muchas veces con salario público); la editorial se queda con los derechos y les vende el acceso de vuelta a las universidades.
- Elsevier reportó en 2010 un margen de ganancia del 36 %, mayor que el de las grandes tecnológicas ese año. (Stephen Buranyi, The Guardian, 27-jun-2017, repost)
- En 2012 el matemático Timothy Gowers anunció que no trabajaría más para Elsevier; el boicot The Cost of Knowledge superó las 17.000 firmas (Wikipedia).
- Aaron Swartz, autor del Guerilla Open Access Manifesto (2008), fue arrestado en 2011 por descargar artículos de JSTOR; enfrentaba hasta 35 años de cárcel y se suicidó en 2013 †.
- América Latina tiene el modelo de acceso abierto sin ánimo de lucro más grande del mundo: SciELO (1997) y Redalyc (2003) †, revistas de universidades públicas que no cobran ni a quien escribe ni a quien lee.
Lo que absuelve: las editoriales sí hacen trabajo (editar, indexar, preservar). La captura no es el servicio: es la firma de cesión.
Lección: lo que nunca se cede no se puede revender.
9. La captura por financiación
Cómo funciona: nadie compra el proyecto; basta con pagarle las cuentas. Quien paga no necesita dar órdenes: el proyecto aprende solo qué no decir.
- Mozilla (Firefox): en 2023, cerca del 75 % de sus ingresos vino de regalías de buscadores, sobre todo de Google, su competidor. (OMG Ubuntu)
Lo que absuelve: sin ese dinero, ese navegador probablemente no existiría. El dinero no es veneno; depender de una sola fuente sí.
Lección: lo que no necesita plata para existir no se puede capturar con plata. Si algo la necesita, que sean muchas fuentes chiquitas.
10. La estética sin la práctica
Cómo funciona: la forma visual de una contracultura (la fotocopia granulada, el collage, la letra a mano) se separa de su práctica (hacerlo tú, regalarlo, decir lo que no se dice) y se vende como estilo. Lo estudiaron Dick Hebdige (Subculture: The Meaning of Style, 1979 †) y Thomas Frank (The Conquest of Cool, 1997 †).
Lo que absuelve: que la estética se popularice también es una victoria: hoy cualquiera reconoce un fanzine.
Lección: la estética se puede copiar; la práctica no se puede vender sin hacerla. Lo que se defiende no es un look: es que la gente haga su propia hoja.
11. El cansancio de quien mantiene
Cómo funciona: algo de lo que dependen millones lo sostienen una o dos personas sin pago. El cansancio abre la puerta a quien ofrece «ayuda», buena o mala.
- Heartbleed (2014): la base criptográfica de media internet tenía un solo desarrollador de tiempo completo y recibía unos 2.000 dólares al año en donaciones. (MIT Tech Review)
- xz (2024): tras presionar a un mantenedor agotado, una cuenta que se ganó su confianza durante dos años metió una puerta trasera en una pieza básica de Linux; la descubrió por azar el ingeniero Andres Freund al notar medio segundo de demora. (resumen)
Lo que absuelve: el código abierto funcionó: alguien de afuera vio la falla porque el código era visible.
Lección: todo lo que necesite a una persona viva para seguir funcionando es frágil. Mejor que nada requiera mantenimiento.
12. La captura de estándares
Cómo funciona: quien domina el organismo que escribe un estándar abierto lo escribe a su medida.
- DRM en la web (2017): el organismo de estándares web aprobó un sistema de restricción de copia en el navegador; la organización que lo apeló perdió y renunció. (Techdirt)
Lo que absuelve: ese mismo organismo exige desde 2004 que lo que estandariza sea libre de regalías †, y HTML sigue siendo legible por cualquiera.
Lección: un formato es libre si cualquiera lo puede usar sin pedir permiso ni pagar. Los formatos más viejos y sencillos (texto, PDF, PNG, papel) son los más difíciles de capturar.
Parte 2 · Los antídotos que sí funcionaron
- Copyleft vs. libertad total. Las licencias «copyleft» (como la de Linux, desde 1992 †) obligan a que las versiones modificadas sigan libres: por eso las empresas que mejoran Linux devuelven el código. Las permisivas dejan cerrar las derivadas: código libre terminó dentro de sistemas cerrados de computadores y consolas †, y aun así el original siguió vivo. El copyleft necesita a alguien que demande; CC0 no pide nada y no tiene policía.
- Irse con todo (el fork). Cuando una comunidad puede llevarse los archivos y empezar aparte, quien manda se cuida. En 2002 la Wikipedia en español se bifurcó cuando se habló de poner publicidad; el fork se apagó, pero Wikipedia nunca puso publicidad: ganó perdiendo. (Network Cultures)
- Publicar fechado para que nadie patente. India tradujo sus saberes tradicionales al idioma de las oficinas de patentes y les dio acceso; a marzo de 2022, 265 solicitudes fueron retiradas, modificadas o anuladas con esa evidencia (PIB, Gobierno de India). En la ley andina, todo lo que fue accesible al público antes cuenta como conocido (Decisión 486, art. 16): una hojita fechada y repartida es «estado de la técnica».
- Wikipedia: fundación sin ánimo de lucro, millones de donaciones pequeñas, sin publicidad, reglas escritas por quienes la usan †. Tiene problemas reales (sesgos, burocracia), pero 25 años después sigue libre y sin dueño.
- Muchas copias. El Internet Archive rescató lo que otros perdieron, pero también perdió pleitos (Publishers Weekly): el guardián central también es atacable. El principio de las bibliotecas digitales: «muchas copias mantienen las cosas a salvo» (LOCKSS, 1999 †).
- El fanzine: el replicador es el papel. Del mimeógrafo (1887 †) a la fotocopiadora (1959 †), la imprenta llegó a cualquier oficina. El fanzine no depende de nada que alguien pueda apagar: una copia en la mano basta para hacer cien, y la hoja muestra cómo se hace.
- Proyecto Gutenberg (Michael Hart, 1971 †): libros del dominio público en texto plano, el formato más simple y más durable, con voluntarios, más de medio siglo sin ser empresa.
- Protocolos sin dueño. El 30 de abril de 1993 el CERN liberó la web al dominio público (CERN). Ese mismo año, el sistema rival, Gopher, anunció que cobraría a usuarios comerciales, y eso, según la historia de su universidad, lo «mató socialmente» (Minnesota Computing History). El correo electrónico tampoco tiene dueño: puedes cambiar de proveedor y seguir escribiéndole a todos. Lo libre no impide que unos pocos se concentren, pero la salida sigue abierta.
- Lo local primero. Programas cuya copia principal vive en tu aparato, no en la nube (Kleppmann, Wiggins, van Hardenberg y McGranaghan, 2019; Ink & Switch). Un archivo que funciona sin internet es eso, en su forma más radical.
- Semillas libres. En 2014 Irwin Goldman y Jack Kloppenburg (Universidad de Wisconsin), tras fracasar con licencias formales, imprimió en el sobre un compromiso corto «casi como un haiku»: usa estas semillas como quieras, pero no restrinjas su uso ni el de sus derivadas. (UW News) En Colombia, la Resolución 970 de 2010 del ICA sobre semillas, tras el documental 9.70 de Victoria Solano y el paro agrario de 2013, se congeló para semillas nacionales y fue derogada en 2015 (La Silla Vacía). La semilla y el papel se parecen: la copia es la reproducción misma.
Parte 3 · Las lecciones (lo que la casa decidió)
- El original siempre a la vista, en muchas copias. Ninguna copia es «la oficial».
- El papel es el replicador, y enseña a replicarse. La contraportada lleva el «1 hoja · 1 corte · 8 páginas» y la frase de libertad, como el sobre de semillas.
- Nada que necesite un servidor, una cuenta o una persona viva.
- Fechar y publicar es el acto legal más fuerte. La misma hoja cumple la renuncia colombiana («por escrito y publicada») y la prueba de que algo ya era conocido.
- Publicar también donde buscaría quien quiera capturar (archivos públicos con fecha), además del papel.
- Decidir a propósito qué hacer con el nombre. La casa eligió usarlo mucho, con fecha, sin registrarlo.
- Que no haya dueño que pueda cambiar la licencia. Con CC0, lo publicado ya no se cierra.
- Que irse con todo sea trivial. «Guardar como» es irse con todo.
- Sin dinero central, o de muchas fuentes chiquitas.
- Defender la práctica, no la estética. Lo que se protege es el verbo: hacer tu propia hoja.
- Reglas propias, cortas y a la vista, como el sobre de semillas.
- La tensión dicha con honestidad: con CC0, alguien puede tomar una hojita, agregarle algo y cerrar su versión. La casa lo acepta: elige la libertad de quien recibe sobre el control, y confía en que el original abundante gana. La historia dice que muchas veces gana, y que no siempre recupera lo que otros construyen encima.