técnica
El oficio: cómo hacer tu propia hojita
Todo lo que la casa sabe de hacer fanzines de una hoja, para que lo hagas tú con papel, lápiz y tijeras. Nada de esto necesita computador.
1. La forma: 1 hoja · 1 corte · 8 páginas
Una hoja tamaño carta (o A4), un solo corte con tijera, y sale un librito de 8 páginas. La casa usa siempre carta.
Cada página es un cuarto de la mitad de la hoja: en carta, unos 7 × 11 cm. Es poquito espacio, y esa es la gracia: obliga a decir solo lo importante.
La imposición (dónde va cada página)
Pon la hoja acostada (horizontal) y divídela en 4 columnas y 2 filas: 8 casillas. Las páginas se acomodan así, vistas de frente:
┌─────┬─────┬─────┬─────┐
│ 5 │ 4 │ 3 │ 2 │ ← esta fila va DE CABEZA
├─────┼═════╪═════┼─────┤ ═ aquí va el corte: solo entre las dos columnas del medio
│ 6 │ 7 │ 8 │ 1 │
└─────┴─────┴─────┴─────┘
1 = portada · 8 = contraportada
La fila de arriba se dibuja de cabeza, a propósito. Parece un error y no lo es: al doblar, esa fila da la vuelta y queda al derecho. Si la dibujas al derecho, te va a quedar al revés en el librito.
Truco: antes de dibujar, haz una hoja de prueba. Dobla una hoja en blanco, córtala, ármala, y escribe el número de cada página con una flechita hacia arriba. Desdóblala: ahí tienes tu mapa.
Cómo se dobla y se corta
- Dobla la hoja por la mitad a lo largo y desdóblala. Luego dóblala por la mitad a lo ancho, y otra vez a lo ancho. Así quedan marcadas las 8 casillas.
- Ábrela del todo.
- Corta solo el tramo del centro, sobre el doblez largo, entre las dos marcas del medio: ni un centímetro más. (Si la doblas a lo ancho por la mitad, es un solo tijeretazo desde el doblez.)
- Ábrela y dóblala otra vez a lo largo. Empuja las dos puntas hacia el centro: el corte se abre y la hoja se vuelve una cruz.
- Junta las páginas como un librito, con la portada por fuera. Listo.
Si ya tienes una, ya sabes hacer mil: cualquiera puede desdoblarla y ver cómo está hecha.
2. Los márgenes y el tamaño de la letra
- Deja un margen de unos 6 mm alrededor de cada página. Nada pegado al borde: el doblez y el corte nunca caen exactos, y lo que está en la orilla se pierde.
- Abajo, sobre todo en portada, contraportada y las páginas de los extremos, deja también esos 6 mm libres.
- Letra de unos 3 mm de alto, nunca más chiquita que 2,5 mm. Si no cabe, sobran palabras.
- Nada encima de nada: que el texto no se monte sobre el dibujo.
3. El estilo de la casa: un cuento ilustrado
Después de probar con otras personas dos versiones del mismo fanzine, la casa se quedó con esta forma, porque se entendió mejor aunque explique menos:
- Un cuento ilustrado. Una sola voz. Cada página es un pedacito del cuento.
- Un dibujo grande por página. El dibujo carga la idea; el texto la acompaña.
- Pocas palabras. Frases cortas. Para un cuento, unas pocas líneas por página; incluso un resumen largo no pasa de unas 60 palabras por página.
- Una frase clave por página, en color. Solo una. Es la frase que alguien recordaría si leyera solo eso. Todo lo demás va en lápiz.
- Preguntas directas al lector. «¿Te ha pasado?», «¿cuándo fue la última vez que…?». La vida de quien lee entra por la pregunta, no por una explicación.
- Numeritos. Si la idea se cuenta por pasos, cada página lleva arriba su número y un nombre corto (1 quieto · 2 notar · 3 probar…).
- El «datico». Un recuadrito dibujado a mano con un dato firme: algo que de verdad pasó o que sí funcionó, un caso real, un resultado medido. Sirve para que quien lee tenga en qué apoyarse. Nunca un «todavía se está probando»: si no tienes un caso que funcionó, no pongas recuadro, o pon un «tip» (algo concreto para hacer). Lo que no está probado se suaviza dentro del cuento: «puede», «a veces».
- Cerrar con algo para llevar. La última página no da una moraleja: da una cosa para probar esta semana, o una pregunta que se quede dando vueltas.
- Sin cifras que no hayas verificado. Un número inventado dentro de un dibujo bonito engaña el doble.
Un esqueleto que funciona (para un fanzine de una idea)
| página | qué lleva |
|---|---|
| 1 · portada | el título rotulado a mano, un subtítulo corto y un dibujo que ya cuente algo |
| 2 a 6 | el cuento en cinco pasos: cada página un paso, su dibujo, su frase clave, a veces una pregunta o un datico |
| 7 · tres trampas | tres maneras comunes de malentender la idea (volverla regla, usarla para acusar a otros, creer que uno ya la cumple…) |
| 8 · para llevar | el gesto concreto para esta semana, la frase clave final y el pie de la contraportada |
Un ejemplo de la casa, en una línea por página: un bichito bajo la lluvia deja de intentar (quedarse quieto no es flojera) · un día da un golpecito y el suelo contesta (notar que lo que haces cambia algo) · prueba una palanquita (cada vez que notas que sí puedes, se vuelve más fácil notarlo) · no toda pared tiene palanca (si no hay palanca, no es tu culpa) · llega uno grande que no empuja por él, se sienta a su altura (acompañar no es salvar) · tres trampas · para llevar: «esta semana busca una valla chiquita, algo pequeño que dependa de ti; empújala y fíjate qué cambia».
Otras formas que la casa también usa
- Resumen de un libro (siguiendo su estructura): el título real del libro, sin diminutivo; la página 2 es la puerta (de qué va en dos o tres frases, cómo está hecho, quiénes aparecen, una advertencia si toca y la línea «ojo: aquí se cuenta todo, también el final»); de la 3 a la 6, el libro en su orden, parte por parte, con una frase clave por página; la 7 cuenta cómo está hecho el libro (sus voces, sus tiempos, lo que se repite); la 8 cierra con una pregunta, no con moraleja. Se nombra el libro y su autor: lo tuyo es el dibujo y la manera de contar, no el libro.
- Una historia con dos puertas (para preguntas éticas): se cuenta una historia de afuera, sin sermón, y se ve qué costó (y a quién) y qué volvió sin que nadie lo mandara. Y el lado incómodo: nadie es santo; si alguien se equivocó, una página lo dice con cariño. El fanzine no manda nada: cuenta, pregunta y deja algo para probar.
Lo delicado
- Violencia, autolesiones, no comer: se nombran con sobriedad, nunca se dibujan. No se romantizan.
- No hables por quien la historia dejó sin voz.
- Pueblos y tradiciones ancestrales: no inventes palabras ni significados, no los vuelvas folclor. Textos sagrados: respeto, sin caricatura.
- Víctimas: sin nombres propios, salvo personas públicas que ya los hicieron públicos ellas mismas.
4. El lápiz y las tintas
- Grafito para todo: el dibujo y el texto.
- Un color fuerte para la frase clave. En la casa es fucsia (en la impresora sale más carmesí, y así se quedó: ese es el color impreso de la casa).
- Amarillo para rellenos y sombritas, lejos del texto.
- El mismo lápiz y las mismas tintas en todos los fanzines: así se reconocen como familia.
- Si lo que cuentas es un color (un semáforo, una alerta), ese color se respeta tal cual, aunque se salga de la paleta.
El título rotulado a mano
El título de la portada no va en letra de computador: se rotula a mano. Letras de globo: dibujas el esqueleto de cada letra, la inflas como un globo, la repasas con lápiz, la rellenas de color y le pones una sombrita. Cada letra con su saltico, un poquito más arriba o más abajo, como si bailaran.
Lo que la casa aprendió rotulando: - Infla cada pedazo de la letra por separado. Si inflas la tilde junto con la letra, se pegan, y la «é» se vuelve otra cosa. Las tildes y los puntos van con aire por encima, un poco más grandes. - Que el título ocupe casi todo el ancho de la portada: si es largo, letras más pequeñas; si es corto, más grandes. Así todos los fanzines se ven parejos en el estante.
5. Dos hojas por fanzine: la guía a color y la hoja para colorear
Cada fanzine sale en dos versiones:
- La guía a color: como quieres que se vea.
- La hoja para colorear: solo la línea de lápiz. Donde iba color queda papel blanco; el título queda hueco, para rellenar; el corazoncito de la firma queda en contorno.
¿Por qué? Porque así se puede imprimir en blanco y negro, que es lo más barato y lo que hay en casi todas partes, y colorear con marcador mirando la guía. Una guía a color impresa en blanco y negro sale llena de grises que ensucian el marcador: por eso la hoja para colorear va limpia.
6. La contraportada (página 8)
Al pie, siempre lo mismo:
- el título del fanzine y su subtítulo;
- el lugar y la fecha (por ejemplo: «Bogotá · octubre de 2026»);
- de quién viene la idea, con un corazoncito ♡ a lápiz;
- «1 hoja · 1 corte · 8 páginas»: así quien la recibe sabe que puede hacer otra;
- «dominio público (CC0) · si haces una, déjala libre como esta» (ver 30-libre-y-licencias.md).
Dentro del cuento no van nombres de quienes lo hicieron: la firma vive solo en la contraportada.
7. Imprimir
- Imprime al 100 %, tamaño real. Nunca «ajustar a la página». La casa lo aprendió a golpes: con «ajustar», la hoja se encoge un poquito (como al 94 %) y la portada y la página 2 se corren hacia los lados, más o menos un décimo de página.
- Blanco puro y negro puro, sin grano. Un fondo «color papel» que en pantalla se ve bonito, la impresora lo pinta como una lluvia de puntitos amarillos. Si escaneas o fotografías tu dibujo, deja el papel en blanco puro y el trazo bien negro antes de imprimir. El color de la tinta no se toca.
- Mejor imagen sin compresión (PNG) que JPG: el JPG ensucia los bordes del trazo.
- Sin guías ni marcas de corte en la hoja final. Impresa, el corte nunca cae exacto y las rayitas se cuelan en el librito. Las guías van solo en la hoja de práctica para dibujar.
- Con impresora de casa y a 300 puntos por pulgada, una hoja carta al 100 % sale exacta.
8. Lo que la casa aprendió a golpes (resumen)
- Un código que hay que aprender con una leyenda no le sirve a quien lee por primera vez. La casa probó símbolos (una piedrita para marcar la duda, dos colores con significado, un ojito, una escalerita): no se entendieron. Funcionó decir las cosas con palabras.
- La duda se dice, pero con palabras y dentro de algo útil, no con un símbolo.
- El datico es firme. Un dato de algo que sí funcionó empodera; uno de algo que «se está probando» desanima.
- No repitas el mismo datico en muchos fanzines. Busca otro caso.
- Nombra sin rodeos lo que la metáfora carga. Si los troncos grandes de la fogata son en realidad las grandes empresas y los gobiernos, dilo; si no, la idea queda coja.
- Mira cada página con tus ojos antes de darla por terminada. Nada encimado, nada fuera del margen, manos sin palitos raros. El ojo caza lo que ninguna regla caza.
- Prueba con otras personas antes de imprimir mucho. Lo que tú entiendes porque lo hiciste, otra persona puede no entenderlo.
- Dóblala de verdad. La primera impresa en papel siempre enseña algo que la pantalla no mostró.
9. Para empezar hoy
- Dobla una hoja en blanco, córtala, ármala y numera las páginas con una flechita hacia arriba.
- Escoge una sola idea que te sirva a ti y le pueda servir a cualquiera.
- Cuéntala en cinco pasos chiquitos. A cada paso, un dibujo grande y una frase.
- Rotula el título a mano.
- Dibuja, dobla, y regálale una a alguien. Si haces una, déjala libre como esta.